Para solicitar un crédito, aumentar el límite de tu tarjeta de crédito o comprar un artículo y pagarlo a plazos, necesitarás contar con un buen historial crediticio. El motivo es simple, es el aval para que las entidades bancarias conozcan si eres responsable o no con el pago de tus deudas.
Ya que, en un préstamo rápido online no solamente importan los ingresos, sino que tan bueno eres para devolverlo. A continuación, te mostramos qué es un historial de crédito, que elementos lo caracterizan, como conocerlo, qué cosas lo afectan negativamente, sus repercusiones al pedir un préstamo y cómo mejorarlo.
El historial crediticio es un documento emitido por una entidad bancaria en donde menciona tus antecedentes financieros. Es decir, los impagos y pagos que has hecho a lo largo de tu vida al momento de devolver el dinero de tus préstamos personales.
Mientras más puntuación tengas en tu historial de crédito más bajas tasas de interés y mayores límites de dinero puedes conseguir en una institución privada. Además, con este documento puedes hacer varios tipos de consultas:
El historial crediticio muestra varios datos, tales como las veces que devuelves las facturas de servicios como agua, luz, teléfono o cable. Asimismo, muestra tu estado de cuenta, si te has atrasado con el pago de tu hipoteca, en qué tiendas debes dinero por hacer compras y no pagar a tiempo, etc.
Esta información es recopilada en un solo informe y es lo que se conoce como el historial crediticio. Así, otras entidades financieras pueden saber que tanto pueden confiar en ti como deudor.
En otras palabras, si cancelas tus cuotas a tiempo y devuelves el dinero en el plazo establecido el banco aumentará el nivel de confianza y te otorgará el préstamo.
Sin embargo, si pagas un mes sí y otro no, tus tarjetas de crédito tienen un saldo de cero y solicitas prórrogas constantemente, el banco desconfiará de ti. Por lo tanto, te será más difícil conseguir un crédito online o tendrás tasas de interés más elevadas que pagar.
Tienes que ser responsable al momento de efectuar los pagos de tus deudas y justifica tu comportamiento cuando no sea así.
Para conocer tu historial crediticio lo primero que tienes que hacer es asistir de manera presencial a las oficinas del Banco de España de tu localidad. Después, llena el formulario de Solicitud de informes de Riesgos a la Central de Riesgos. También debes anexar los documentos obligatorios especificados en el sitio web de la empresa.
El informe lo recibirás de manera inmediata una vez por correo al lugar de residencia que indiques. También puedes hacer la solicitud por correo postal, agrega la documentación correspondiente y envíala al Banco de España, en Madrid, después recibirás una respuesta por el correo que hayas certificado.
Otra manera de conocerlo es ingresando a la Oficina Virtual del Banco de España, sitio en el que deberás subir tu DNI o NIE vigente en formato digital.
Conservar un historial de crédito positivo es clave para acceder a mejores productos financieros y condiciones, motivo por el cual debes evitar estos hábitos:
Un historial crediticio negativo solamente refleja pagos atrasados o impagos, quiebras, problemas financieros, hipotecas pendientes, etc. Esta información la interpreta el banco y dificulta la aprobación de un nuevo crédito online o línea de crédito. También aumenta la tasa de interés y las comisiones debido al riesgo que representa la operación.
Otro aspecto importante es el límite de financiamiento, mientras menor sea tu puntaje de crédito más bajo será la cantidad de dinero que te concederá el banco.
Por lo tanto, intenta mejorar tu situación financiera antes de solicitar un nuevo crédito. De lo contrario, tendrás que asumir peores condiciones aunque la institución te conceda el dinero solicitado.
A continuación, te mostramos cuáles son los puntos clave de que debes fortalecer para mejorar tu historial crediticio:
El historial crediticio sirve para conocer qué bancos son formales, qué tiendas los consultan, acceder a préstamos con mejores condiciones, etc. Pero, si tienes un puntaje negativo es más difícil acceder a un financiamiento, las tasas de interés son más altas, hay más comisiones, etc., por lo que debes saber mantenerlo.